En los últimos años, el Delta del Mekong ha ido consolidando su posición como una de las regiones turísticas más importantes de Vietnam. Gracias a su naturaleza abundante, su extensa red de ríos y canales, su cultura característica y la singular vida rural de los huertos fluviales, la región se orienta actualmente hacia el desarrollo del ecoturismo, el turismo comunitario, el turismo cultural y espiritual, el turismo de descanso y el turismo de experiencias agrícolas.

Según los nuevos planes de desarrollo, numerosas localidades de la región están concentrando esfuerzos en la creación de productos turísticos propios para atraer tanto a visitantes nacionales como internacionales.
La ciudad de Can Tho continúa desempeñando el papel de centro turístico de toda la región gracias a sus fortalezas en el turismo fluvial y urbano. El mercado flotante de Cai Rang, los recorridos en barca por el río Hau, las experiencias de elaboración de pasteles tradicionales y las presentaciones de “đờn ca tài tử”, música tradicional del sur de Vietnam, son algunas de las actividades más destacadas que atraen a numerosos turistas extranjeros.


En la provincia de An Giang, el turismo espiritual y ecológico se está potenciando con destinos famosos como la montaña Sam, el templo de la Señora Xu o el bosque de cajeput de Tra Su. Los visitantes pueden participar en recorridos en lancha, observar aves silvestres, conocer la vida en las zonas fronterizas y asistir a festivales tradicionales de gran riqueza cultural.

Por su parte, Dong Thap impulsa el ecoturismo asociado a la imagen de la “Tierra Rosa del Loto”. Actividades como visitar campos de loto, experimentar la vida agrícola, degustar la gastronomía típica local y descubrir aldeas artesanales tradicionales son cada vez más populares entre los turistas.

Vinh Long destaca por el turismo rural y los alojamientos familiares tipo homestay. Los visitantes tienen la oportunidad de recorrer huertos frutales, cosechar productos agrícolas, navegar por pequeños canales y conocer de cerca la vida cotidiana de los habitantes del Delta.

En el extremo sur del país, Ca Mau apuesta por el turismo marítimo y el ecoturismo de manglares. Entre las actividades más atractivas se encuentran la exploración del cabo Ca Mau, la experiencia de los ecosistemas de manglares, la pesca, la captura de cangrejos y las visitas a reservas naturales costeras.

Además de los diferentes tipos de turismo desarrollados en cada localidad, el Delta del Mekong también presta especial atención a la creación de rutas turísticas regionales e internacionales. Los itinerarios fluviales que conectan mercados flotantes, aldeas artesanales, reservas ecológicas y sitios culturales están siendo ampliados para ofrecer experiencias más variadas a los visitantes.
Al mismo tiempo, muchas provincias están priorizando el turismo verde y sostenible. Los modelos de homestay ecológicos, el turismo comunitario ligado a la preservación de la cultura local y las actividades de contacto con la naturaleza se consideran estrategias clave para fortalecer la competitividad turística de la región.
Con inversiones cada vez más coordinadas en infraestructura, cooperación regional e innovación de productos turísticos, se espera que el Delta del Mekong se convierta en uno de los destinos más atractivos del Sudeste Asiático, contribuyendo a promover la cultura y la identidad del sur de Vietnam ante los visitantes internacionales.







